domingo, 1 de mayo de 2011

UN LARGO CAMINO...














Con motivo del reciente fallecimiento de Sathya Sai Baba, Koldo Aldai comenta "el hombre tiene un largo camino por recorrer para alcanzar lo divino".
Copio algunas de sus frases sobre las que vale la pena detenerse.

· "El hombre es un peregrino que ha emprendido un largo viaje: partió desde la piedra, siguió adelante hacia el vegetal y el animal y ha llegado ahora hasta la etapa humana. Tiene aún largo camino por recorrer para alcanzar lo divino, de modo que no debe detenerse. Cada momento es precioso; cada paso debe llevarlo adelante y acercarlo a su meta."

En esta etapa humana el trabajo es arduo y necesitamos estar conscientes con capacidad de poder discernir….

· "Aquello que está más allá de la forma y el nombre, eres tú. La naturaleza interior del hombre es lo más cercano a la naturaleza de Dios."

Necesitamos un “cuerpo” materializado para la expresión de nuestro espíritu…y mi naturaleza es divina, mi alma me lo decía de pequeña. El trabajo ha sido muy duro a veces, sin embargo tiene un sentido, para mi, maravilloso.

· "Que coloques a Dios a gran distancia de ti y lo alabes como omnisciente, omnipotente y omnipresente, no le complacerá. Desarrolla tu cercanía, proximidad y parentesco con Dios. Gánatelo por obediencia, lealtad, humildad y pureza."

Mis creencias y valores han cambiado a lo largo de mi vida, he vivido grandes crisis debido al cambio de paradigmas…y era tan simple…nunca he estado sola. La compañía amorosa estuvo y ha estado siempre dentro mío… ya no salgo, por el contrario, viajo hacia mi interior.

· "Dejen que su barca flote sobre las aguas, pero no permitan que las aguas estén dentro de la nave. Estén en el mundo, pero no sean del mundo. Éste es el secreto de una vida exitosa."

Cómo he deseado hacer “mi voluntad” y mañana la tuya Señor….y al soltar la resistencia me doy cuenta del cambio y del alivio en mi vida…..Ir en mi barca en confianza, y que el agua (mis emociones) no impidan el avance. Indudable y certeramente, la meditación me permite vivir en este mundo, recordándome que mi alma no lo es.

Gracias a la Fundación Ananta por compartir esta Reflexión


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