domingo, 8 de agosto de 2010

SEDUCCION

EL ENCANTO DE LA ROPA INTERIOR...














Si no tenemos la capacidad de generar de nosotros mismos los cambios hacia fuera, éstos van a parecer entrenados, mecánicos, falsos, e incluso yo diría que hasta hipócritas, por lo tanto poco permanentes en el tiempo.
Entonces, la invitación es que desde el cambio interno, desde eso que yo debo tener dentro de mí para poder verlo desde afuera, yo me seduzca y logre encantar a mi pareja o a ese otro.

A lo largo de todo el estudio o de la exploración que se hizo en relación a este tema, se concluyó que la seducción siempre parece desarrollarse entre personas que se vinculan, entonces si no hay un receptor de esa comunicación, si no tengo quien me valide la ropa interior que me puse, por ejemplo, pareciera que no tiene sentido mi seducción.


Si esta mujer está acompañada, ese hombre va interpretar con mayor fuerza que esa ropa interior está mandando el mensaje de “luz verde” en relación al comportamiento sexual. Y si éste está formado y entrenado desde una familia muy machista, generará, probablemente, una conducta de celos donde increpará a su mujer y le preguntará a qué se debe este cambio en la ropa interior, si está saliendo con alguien o existe un amante.
Va a producir una dinámica de inseguridad, con la consecuencia de que esa mujer, al final, preferirá su ropa interior deteriorada y vieja porque eso dará al hombre inseguro, la tranquilidad que no existe una infidelidad.

Cuando los hombres son seguros de sí mismos tienden a permitir con mayor naturalidad y libertad que la mujer juegue y practique esta posibilidad de usa ropa interior de una manera distinta.

Extracto libro "Lecciones de Seducción"
Autora: Pilar Sordo, sicóloga chilena

viernes, 30 de julio de 2010

ANOREXIA SEXUAL?





Estamos inmersos en una estructura social que todo lo erotiza.
Los afiches, la publicidad y los medios de comunicación valoran todo lo que tenga relación con el comportamiento sexual.
Hasta para vender un tractor tiene que aparecer una mujer con poca ropa porque, aparentemente, eso incentiva a que un hombre quiera comprar ese tractor y no otro. Esta sobre-erotizaciòn social que estamos viviendo tiene determinados efectos en nuestro mundo privado.
Quizás uno de los más importantes es lo que denominé como “anorexia sexual”.
La anorexia, en términos estrictos, es un trastorno de alimentación, en el que las adolescentes o las mujeres que lo padecen no quieren comer porque desean mantenerse delgadas. Solo que la anorexia también acarrea problemas con el placer, con el disfrute, con el goce. De hecho, una vez que las personas salen de este cuadro, dejan de sentir placer por las cosas, no disfrutan comiendo ni compartiendo con la gente; no gozan ningún aspecto de la vida.
Entonces,
cuando hago esta nueva reformulación del concepto y hablo de “anorexia sexual”, me refiero a que si uno está todo el día viendo chocolates en la calle, - entendiendo por chocolates a millones de carteles, publicidad, hombre y mujeres desnudos en posiciones sugerentes, con cuellos bellos, etcétera, y llego a mi casa, después de 15-20 años de vivir con la misma persona, es decir me enfrento al mismo chocolate de siempre, evidentemente que no voy a tener ganas de consumirlo….y razones para no tener relaciones sexuales pueden ser muchas…que hoy hay poco tiempo, que los niños nos limitan en la intimidad, el espacio físico, el cansancio, etc.…

sin embargo, e independiente de todas esas posibles causas, creo que es importante determinar cuán sobreestimulados sexualmente estamos y cuánto eso nos produce una sensación de anestesia frente a lo sexual, quedando como adormilados frente al tema por estar permanentemente en una vorágine de imágenes, colores, ruidos y programas de TV que de alguna manera nos “invitan” al sexo…. aunque más desde el punto de vista masculino.

Extracto del libro LECCIONES DE SEDUCCIÓN
Autora : Pilar Sordo, sicóloga

domingo, 25 de julio de 2010

ENFRENTAR



....LAS CRISIS PERSONALES



Cuando llega o se vive una crisis,
las personas se preguntan cuando pasará, en la esperanza de que la situación vuelva a quedar como era antes.
Sin embargo, las cosas nunca vuelven a “lo que eran antes” pues una crisis es una nueva realidad, y cada uno de nosotros tiene que actuar en esa nueva condición.
Las personas se asustan y se tornan vulnerables.
Miedo que nos puede paralizar, nos impide ver...y sólo nos quedamos con el efecto, las consecuencias incómodas, trístes momentáneamente, cegándonos a los "beneficios" que esto nos puede causar.

Una disculpa para la inseguridad - en este momento - es la crisis.
Lo importante es estar consciente de que es preciso avanzar, por más difícil que la situación sea...buscar ayuda, escuchar otra opinión es otra alternativa, porque nos quedamos en un estado como "pegados" ante la situación, en shock.
Esto es tan sólo un aviso de que alguna cosa cambió definitivamente…y no tiene vuelta atrás....aceptarlo y adaptarse es la mejor forma de integrarlo.