lunes, 18 de enero de 2010

VUELA!





Cuenta una leyenda oriental que hubo un rey que recibió, como obsequio, dos pichones de halcón y los entregó para ser entrenados. Al pasar un par de meses, el instructor informa al rey que uno de los halcones estaba muy bien entrenado en cambio al otro no sabía qué le sucedía porque no lograba sacarlo de la rama desde el día que llegó a palacio. Incluso había que llevarle al alimento hasta allí.
Ante esta situación, el rey mandó a llamar a sanadores de todo tipo, sin embargo nadie lo logró. Fue entonces que encargó la misión a miembros de la corte con el mismo resultado.
El monarca podía ver, desde la ventana de sus habitaciones, al pájaro que permanecía inmóvil. Este problema fue difundido entre todos sus súbditos, y, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente en los jardines de palacio.
- Traedme al autor de este milagro – dijo el rey.

En seguida llega un campesino. “Tú hiciste volar al halcón? Cómo lo hiciste, eres mago acaso?

Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo explicó: "No fue difícil, su Alteza: sólo corté la rama. El pájaro se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar".

¿Sabes que tienes alas?

¿Sabes que puedes volar?

¿A que estás agarrado?

¿De qué no te puedes soltar?

¿Qué está esperando tu rama para romperse?

¿Quién o qué la puede cortar?

¿Cuáles son las razones que hoy te impiden levantar vuelo?

Recuerda: "No puedes descubrir nuevos mares a menos que tengas el coraje de perder de vista la costa"
Enamórate de la vida!

Arriésgate y vuela!



Publicar un comentario