Mi deseo para esta Navidad es poder transformar mi corazón en un gran árbol navideño.
Colgar en él los nombres de mis seres queridos, amigos, y de gente a quien amo. De los que viven lejos…aquellas amistades antiguas y más recientes. Incluir también a los que veo a diario, los nombres de aquéllos que ya no veo, a los que olvidé y me vienen hoy a la memoria; aquellos que conozco profundamente y aquellos que conozco poco. Mis amigos sencillos y humildes como también los importantes y por qué no? los que me enseñaron y dejaron huella en mí, mis maestros.
Este árbol es de raíces profundas y fuertes, para que los nombres de todos los que quiero, permanezcan en mi corazón, y que sus ramas se extiendan cada día más y así colgar nuevos nombres, provenientes del norte y del sur, del este y oeste y todos juntos seamos un solo árbol de sombra agradable, para que nuestra amistad, amor y confianza creen momentos de gozo, de reposo y den paz a nuestras almas.
Abre la puerta (conéctate) a todas las bendiciones que trae esta época. La puerta cerrada es nuestros errores de pensamiento, sentimiento y acción (tengo problemas; estoy solo/a, no tengo dinero) y sólo nosotros mismos podemos abrirla y permitir la descarga de la opulencia espiritual y material. Si no recibimos es porque nosotros lo impedimos. Para que exista tienes que pensarlo, sentirlo, creerlo y así lo atraes.
Démosle labienvenida al Espíritu de la Navidaddesde el corazón, ábrele tus brazos, siéntete alegre, no critiques ni te quejes, no te vayas al pasado.
Llena tu corazón y al mundo de alegría y Amor… y arma tu propio Árbol Navideño.
Hay muchas cosas que agradecer pero tantas veces dejamos que el descontento nos invada. A estas alturas del año como que hacemos balance de lo que ha sido "mi vida en este año que se va"...
Todos los instructores espirituales hablan de la regeneración interna que produce esta palabra y esta actitud: “gracias”.
Gracias a la lluvia, al sol, a estar vivos y a tantas cosas. Gracias por alimentarnos tres veces al día.
Gracias por poder vivir la paz interior, el que decida vivir esa paz.
Gracias por trabajar con la mirada en lo alto, el que decida trabajar así.
Gracias a tantas cosas, y sobre todo a la posibilidad de descubrir quiénes somos.
La invitación que te dejo es mirar a nuestro alrededor y luego ir a nuestro interior, porque tenemos miles de motivos para dar las gracias, sin embargo, no los vemos. Más bien nos mostramos ingratos y por eso la vida nos hace pasar por pruebas, simplemente para enseñarnos a ser agradecidos.
Te dejo una nueva versión de Gracias a la Vida, original de Violeta Parra, junto a Beto Cuevas y reconocidos cantantes en colaboración con Voces Unidas por Chile, como actitud solidaria con nuestro país.
Te suplico, no discutas ni pelees. Controla tu verbo. Oye y observa a tu mascota aunque sea una pulga. Respeta tu bolígrafo, tu computadora. Coge tierra y frota tus manos con ella. Alza la mirada. Respira hondo. Asimila ese árbol. Ve la nube. Es bueno vivir. Descansa de noche. Mañana será un nuevo día y posiblemente resuelvas un problema viejo. Confía en tu estrella. Perdona a tus vecinos si a veces son tan brutos que tocan corneta por nada o te miran con sorna. Todos y todas estamos demasiado estresados y estresadas. Las presiones sobran. Dios hace Su trabajo mientras tú te olvidas. ¡Qué maravilla! No todo es dinero. Y el Dalai Lama cumplió otro aniversario más. Cuando te quejes y te sientas impotente recuerda que hay otros y otras que la están pasando mucho peor que tú.
Ten piedad de tus gobernantes porque muchos no saben lo que hacen ni tienen ni idea de porqué están ahí. Eso lo hubiera dicho Jesús y antes que él, Gotama Buddha, y poco antes que éste, Zoroastro o Amaltea, la ninfa que amamantó a Zeus/Júpiter. Más allá del Bosón de Higgs está el psión de Tåkrã. Investigador, no busques afuera la respuesta que está dentro. Ríe, sonríe, date un gusto, baila, camina, haz deportes, y ganarás unos cuantos meses más de vida. Grita de vez en cuando. No te enfermes por un descuido como le sucedió a Francis Bacon
Ama, haz el amor, viaja, dale la mano a quien te la pide, y calla a veces para que puedas escuchar mejor. No uses un condón a menos que sea estrictamente necesario: irrespetarás a la mujer que vas a acariciar y te acariciará. Nunca está de más consolar al afligido, al desamparado. Trata de no mentirte a ti mismo si te cuesta y pesa, aunque una mentirita blanca de vez en cuando no hace mal a nadie y nos quita presión, agravio y dolor. Habla con tu Creador y tu Creadora, les gustará oirte, verás que morirás en paz cuando colapses. O quizás levites y te esfumes en el Nirvãna como hacen los ángeles, las odaliscas en el séptimo cielo, los gatos siameses más finos, Haz tu papel! Gracias Andrés!!!